Cada diciembre llega el momento en que ellos quieren participar. No les basta con mirar: quieren colgar la bola, decidir dónde va la estrella y dibujar en la ventana, aunque el muñeco de nieve acabe con tres brazos.
En casa hace años que la decoración de Navidad la hacemos juntos. Pintamos los cristales, ponemos pegatinas y usamos moldes para hacer formas en la ventana. Como madre y como psicóloga, lo tengo claro: lo que un niño recuerda de la Navidad no es lo bonita que estaba la casa, sino lo que hizo él para que lo estuviera. Sentir que su aportación cuenta, que su adorno está en el árbol como uno más, les da una seguridad que no se compra.
Para eso hace falta decoración que puedan tocar sin que tú estés en tensión, y actividades que de verdad puedan hacer ellos. Si estás empezando a preparar la Navidad, aquí tienes lo que yo elegiría, separado en tres bloques: manualidades para hacer con ellos, decoración a prueba de niños pequeños y tradiciones que se repiten cada año.
Si además estás pensando en los regalos, tienes nuestra guía de regalos de Navidad para niños por edad, para que lo que va debajo del árbol también acierte.
¿Para quién es esta selección?
Para familias con niños de 2 a 10 años que quieren una Navidad en la que los peques participen, sin pasarse diciembre diciendo "eso no se toca". Si en casa hay un bebé que gatea, empieza por el segundo bloque.
Si tienes prisa: para decorar con ellos, los adornos de madera para pintar (17€) son la apuesta más segura. Si hay niños pequeños, las bolas irrompibles y un árbol de fieltro. Y si solo compras una cosa barata, que sea un calendario de Adviento.
Para decorar con ellos: manualidades que acaban en el árbol
Adornos navideños de madera para pintar (80 piezas)
Son 80 siluetas de madera con 8 diseños distintos (estrellas, árboles, renos, muñecos de nieve…) para que los niños las pinten a su gusto y las cuelguen en el árbol. Lo que más me gusta es que funcionan a casi cualquier edad. Con 3 años pintan manchas de colores, con 8 hacen detalles, y los dos resultados valen igual. Además, se guardan de un año para otro, y al cabo de unas Navidades el árbol cuenta cómo han crecido. Eso sí: la madera es fina, así que mejor rotuladores o témperas con poca agua. Cuestan unos 17€.
Si tuviera que elegir uno solo de esta lista, sería este.
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Bolas de Navidad transparentes para rellenar — Uten
Son 20 bolas de acrílico transparente de 8 cm que se abren en dos mitades. La idea es que cada niño llene la suya con lo que quiera: purpurina, papelitos de colores, una foto recortada, pompones o un mensaje para Papá Noel. Es una manualidad muy agradecida, porque el resultado queda bonito aunque lo haga un niño de 4 años. Y al ser acrílico, no se hacen añicos si se caen como las de cristal. Un detalle a tener en cuenta: no incluyen cuerda, así que tendrás que añadir un cordón o un gancho. Cuestan unos 15€.
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Kit de costura de renos en fieltro — TZEKING
Este es para los mayores de la casa: el fabricante lo recomienda a partir de 6 años. Trae 12 renos de fieltro para coser y montar, y después se cuelgan en el árbol o en la puerta. Coser a mano tiene algo muy calmante. Obliga a ir despacio, a concentrarse y a tolerar que el primer punto salga torcido, que no es poco en plena euforia navideña. Lleva aguja, así que las primeras piezas conviene hacerlas con un adulto al lado. Cuesta unos 14€.
Si buscas más ideas en esta línea, en nuestra selección de kits de manualidades por edad tienes opciones para el resto del año.
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Sellos navideños para niños — Baker Ross
Son sellos con motivos de Navidad pensados para manos pequeñas. Con ellos se decoran felicitaciones, etiquetas de regalo o un rollo de papel de estraza que luego sirve para envolver los regalos de los abuelos. Esto último es lo que más me gusta: el regalo lleva algo hecho por ellos antes incluso de abrirlo. Son muy fáciles de usar a partir de los 3 años y no requieren ninguna habilidad especial. Antes de comprarlos, mira en la ficha si incluyen tampón de tinta. Si no, añade uno lavable. Cuestan unos 12,50€.
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Rotuladores de tiza líquida para ventanas — Chalky Crown
En casa pintamos los cristales de la ventana cada Navidad, y es de las cosas que más esperan. Estos rotuladores de tiza líquida permiten dibujar directamente en el cristal y se borran con un paño húmedo cuando pasan las fiestas. El pack trae 8 colores con punta reversible de 6 mm, así que pueden hacer trazo fino o rellenar. A los niños les encanta porque dibujan "en grande" y en un sitio que normalmente está prohibido. Solo un aviso: úsalos en cristal liso, no en madera ni en superficies porosas. Cuestan unos 10€.
De los que se usan desde el primer día, y no solo en Navidad.
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Si te gustan los tonos dorados y plateados, hay una versión con colores metálicos y etiquetas reutilizables por el mismo precio: ver los rotuladores metálicos DIGIELE en Amazon
Decoración pensada para casas con niños pequeños
Árbol de Navidad de fieltro de 100 cm
Un árbol de fieltro se cuelga en la pared y trae 41 adornos que los niños pueden poner, quitar y volver a poner todas las veces que quieran. Para niños de 2 a 5 años es perfecto, porque sustituye el "no toques el árbol" por "este es tu árbol". Funciona como un juego de encajar y de contar historias, y les da un espacio propio dentro de la decoración de la casa. Lo honesto: para un niño de 8 años se queda corto, y el fieltro coge pelusa con el uso. Cuesta unos 20€.
Para los que dudan sobre si merece la pena: con un peque en casa, es el que más juego da de toda la lista.
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Si tienes una pared amplia o son dos niños compartiendo árbol, hay una versión de 136 cm con 60 adornos por unos 26€: ver el árbol de fieltro de 136 cm en Amazon
Bolas de Navidad irrompibles — Joiedomi
En casa tenemos bolas irrompibles desde que los niños eran pequeños, y no me planteo volver a las de cristal mientras haya manos pequeñas cerca del árbol. Estas son 24 bolas de unos 6 cm en azul y blanco, con acabado pintado y brillante que no parece plástico. Se caen, rebotan y ya está: nada de cristales en el suelo ni sustos. Y lo mejor, los niños pueden colgarlas ellos mismos sin que tú estés conteniendo la respiración. Si buscas otros colores, hay más combinaciones dentro de la misma ficha. Cuestan unos 18€.
Vale lo que cuesta, sin duda.
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Pegatinas navideñas reutilizables para ventanas — WUQNGI
Además de pintar los cristales, en casa también ponemos pegatinas. Para los más pequeños son ideales, porque el resultado es inmediato y no manchan nada. Este set trae 86 piezas grandes en 5 hojas, con un estilo acuarela muy bonito. Se despegan sin dejar marca y se guardan para el año siguiente. Los niños deciden dónde va cada una y, cuando se cansan, las cambian de sitio. Cuestan unos 15€.
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Si buscas algo más económico y con muchas más piezas (389, de doble cara), por unos 8€ tienes esta otra opción: ver las pegatinas AUAUY en Amazon
Guirnalda de luces LED a pilas con temporizador
Otro básico que tenemos en casa. Una guirnalda LED a pilas se puede poner en la habitación de los niños, en una estantería o dentro de un tarro sin cables colgando ni enchufes a su alcance. Esta mide 2 metros, tiene 20 LEDs en hilo de cobre y lleva temporizador. Se enciende sola y se apaga a las horas, así que no te pasas la noche pensando si la has dejado encendida. A muchos niños les ayuda a dormirse en diciembre esa luz cálida y tenue. Un consejo: si la guirnalda que elijas funciona con pilas de botón, asegúrate de que el compartimento cierra bien y queda fuera de su alcance. Cuesta unos 9€.
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Si no necesitas temporizador, esta otra cuesta unos 8€: ver la guirnalda Jsdoin en Amazon
Tren eléctrico para el árbol de Navidad — deAO
Nosotros tuvimos un tren alrededor del árbol durante años, y pocas cosas han hecho tanta ilusión en casa. Los niños se tumbaban en el suelo a verlo pasar como si fuera la primera vez, cada día, hasta que un diciembre dejó de funcionar. No era este modelo, pero si hoy tuviera que comprar otro, buscaría algo así: locomotora con 4 vagones que gira alrededor del árbol, por unos 27€. No me iría a los de 60€ o más para algo que se usa unas semanas al año. Eso sí, conviene ponerlo donde no lo pisen, porque con niños pequeños correteando alrededor del árbol, las vías sufren.
Si hay un producto de esta lista que conecta con cómo vivían mis hijos la Navidad de pequeños, es este.
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Tradiciones que se repiten cada año
Calendario de Adviento para rellenar — LIVAIA
El calendario de Adviento en casa no falla ningún año. Intento que cada año sea distinto, aunque reconozco que, por falta de tiempo, casi siempre acabo comprándolo hecho. Este para rellenar está en mi lista de pendientes precisamente por eso: por unos 4€ trae 24 bolsitas reutilizables, pegatinas con los números y pinzas de madera, y lo puedes colgar de una cuerda o de una rama. Lo bonito es que puedes rellenarlo con lo que quieras. Puede ser una chuche, pero también un plan ("hoy hacemos galletas") o una nota. Y sirve para varios años.
Por lo que cuesta, no le des más vueltas.
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Si quieres algo más decorativo que se quede colgado todo diciembre, este tiene forma de reno y cuesta unos 22€: ver el calendario de reno Papierdrachen en Amazon
Cadenas de papel navideñas — MIAHART
Es la manualidad más sencilla del mundo y una de las que mejor funcionan. Son 300 tiras de papel con motivos navideños para montar cadenas. Mi propuesta es convertirlas en cuenta atrás: el 1 de diciembre hacéis una cadena de 24 eslabones y cada día arrancan uno. Para los niños pequeños, que todavía no entienden bien el tiempo, ver cómo la cadena se va haciendo más corta hace la espera mucho más llevadera. Con las tiras que sobran, decoráis el resto de la casa. Cuestan unos 10€.
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Calcetines de Navidad personalizables — Dremisland
Son 4 calcetines de punto de 38 cm en crema y burdeos, con un estilo rústico que queda bien en cualquier casa. Tener uno por cada miembro de la familia, con su nombre, es de esas pequeñas tradiciones que dan sentido de pertenencia. Cada niño sabe cuál es el suyo y lo busca cada año. Sirven para colgar en la chimenea, en la puerta o en el cabecero, y para dejar alguna sorpresa pequeña en Nochebuena o el día de Reyes. Cuestan unos 25€ el pack de cuatro.
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Si solo necesitas uno, la clásica bota roja de terciopelo cuesta unos 8€: ver la bota de Papá Noel Idena en Amazon
Belén de madera para niños — Small Foot
En casa ponemos el belén de cuando yo era pequeña, no este. Pero si hoy empezara de cero con niños pequeños, elegiría uno así: un belén de madera con figuras detalladas, recomendado a partir de 3 años, pensado para tocarlo y jugar con él. Los niños pueden mover las figuras, colocar a los pastores, esconder al Niño Jesús hasta el día 25 o ir acercando a los Reyes Magos cada día hasta el 6 de enero. Lo que para un adulto es decoración, para ellos es un escenario donde contar la historia una y otra vez. Cuesta unos 40€, es el producto más caro de la lista y lo compraría como regalo de Navidad en sí mismo.
Es de esos regalos que aciertan casi siempre entre los 3 y los 6 años.
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Plantillas de huellas de los Reyes Magos y los camellos
Esta es mi favorita de la lista, y es muy nuestra. Son 4 plantillas reutilizables con huellas de los Reyes Magos, de los camellos y de Papá Noel. La noche de Reyes, espolvoreas harina o azúcar glas sobre la plantilla en el suelo, y a la mañana siguiente los niños se encuentran el "rastro" hasta los regalos. Cuesta menos de 9€, se guarda en un cajón y alimenta la ilusión durante años. Como psicóloga te diría que estos rituales, que se repiten igual cada año, son de lo que más seguridad y sensación de hogar da a un niño.
Es lo más barato de la lista y lo que más van a recordar.
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¿Qué elijo según mi situación? Resumen rápido
Si hay un bebé o un niño de 1-3 años en casa: árbol de fieltro y bolas irrompibles. Decoración que pueden tocar sin que tú estés en alerta todo diciembre.
Para niños de 3 a 6 años: adornos de madera para pintar, pegatinas de ventana y el belén de madera. Participan de verdad y el resultado les luce.
Para niños de 6 años en adelante: el kit de costura de renos y los rotuladores de tiza líquida. Les dan un reto a su altura y resultados de los que presumir.
Con presupuesto ajustado: calendario de Adviento para rellenar (4€), plantillas de huellas de Reyes (menos de 9€) y cadenas de papel (10€). Con menos de 25€ tienes tres tradiciones para varios años.
Si buscas algo para regalar: el belén de madera o el tren para el árbol. Son regalo y decoración a la vez.
Si no es Navidad pero buscas una actividad creativa: los rotuladores de tiza líquida y los sellos sirven igual para cumpleaños, Halloween o una tarde de lluvia. Si te gusta decorar por temporadas, tienes nuestras ideas de decoración de Halloween con niños.
La casa no tiene que quedar de revista. Tiene que quedar suya: con el reno algo torcido, la bola rellena de purpurina y el dibujo en la ventana que nadie más entiende. Esa es la Navidad que van a recordar. Cualquiera de los productos que te he contado es una buena compra para empezar este año. Elige uno o dos y deja que ellos hagan el resto.
Escrito por Elena — psicóloga y madre de dos.